08 junio 2011

Cambiarse la piel.
La vida debiera llamarse disfraz a veces.
Sostener un suspiro en el aire
no debería ser un ejercicio agotador
de equilibrio y reminiscencias.
Y cada segundo y mirada
deberían ser como los pantalones nuevos.
Orgullo, encaje, molde.

Envenenarse el centro
sólo sirve de vaso vacío
después habrás de chivarle a algún amigo
de madrugada o no
la diana de tus maldiciones.

Más que la piel
hay que cambiarse el alma
o liberarla.

O comprarse otros pantalones.

8 comentarios:

Rocío dijo...

Ya veo que hoy andamos algo sincronizadas!.
Me gusta mucho.

Laiseca Estévez dijo...

Como si eso fuera suficiente...
bonito poema concentrado y exacto, saludos

aapayés dijo...

Siempre me deleito con tus versos.. un placer de verdad visitarte..

Me disculpo por mi ausencia de tu espacio.

Un abrazo
Saludos fraternos....

Que disfrutes de un ben fin de semana..

Caos dijo...

mmm, genial, Erev.

me gusta mucho.

Beso. (no viniste) :(

aapayés dijo...

Leerte siempre es un agrado. Cambiemos el alma.. me parece.. excelente poesía..


Un gusto visitarte.

Un abrazo
Saludos fraternos...

FELIZ DÍA DEL ESCRITOR...

vera eikon dijo...

Me gustó mucho. Y sí, este poema parece estar sincronizado con el de Rocío....Pero yo casi antes que cambiar de piel, prefiero intercambiármela con alguien. Pero sólo un ratito....
Besos

Darío dijo...

Yo digo, liberarla de pantalones tan ajustados.

Ío dijo...

Creo que será más fácil lo de los pantalones; la piel y el alma, me temo, no pueden cambiarse.
Me ha encantado "Sostener un suspiro en el aire"
Besos, Erev

Ío