Sigo siendo la misma. Con mis errores y decisiones. Con mis pasos y no. La misma que desechaba la inmunidad.
11 julio 2014
Una yonki de los sentimientos
Menos mal que uno puede cambiar o metamorfosearse o simplemente echar un vistazo a su antiguo blog y asustarse de tanta oscuridad y pena.
Hoy he leído algo interesante de Marwan (cantautor al que sigo y adoro) decía " Hay hombres y mujeres bisagra que aparecen en tu vida para ayudarte a cerrar una puerta y abrir otro camino antes de irse."
Yo cometí un error. Me estrellé tan fuerte contra un muro invisible que habían creado mis esperanzas absurdas que sacudí la cabeza medio atontada y recobré la razón de golpe.
Uno no es consciente, cuando comete un error, de que lo está cometiendo,claro, pero en el fondo, una vocecilla tímida a la que acallas con ira te susurra verdades.
Aquel error de vestirme oscura, lánguida, y hasta diría mate (como ya me llamó un amigo en mi época universitaria) acabó con la escritura. Hace pocos días llegué a la conclusión de no sólo haber estado usando la escritura de látigo, como Capote, sino de rebozarme en ella. Por eso pensé que tal vez no tenía un don. Ni siquiera una vocación.
No.
Lo que tenía era una peligrosa adicción. La más voraz que he tenido. La que me desgarró y tapó los ojos a maravillas.
Era, como dice un gran amigo mío, una yonki de los sentimientos.
Nota: decido,por tanto,reescribirme. Gracias a mi amiga Merer que, también ha resucitado como yo, un montón de veces.
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1 comentario:
¡No te creas que has sido la única yonqui! Yo lo fui durante mucho tiempo hasta que me choqué con otr@s que también me llamaban "mate" aunque de otra manera.
Efectivamente, no nos damos cuenta de las cosas en las que estamos metid@s, hasta que la Vida o las personas que nos rodean nos ayudan a verlo.
Me acuerdo cómo salí de mi tribu urbana. Estaba sentado con un colega del barrio en un bordillo, mirando a unos bakalas que pasaban, y nos dijimos: "estos bakalas van tod@s iguales". Entonces nos miramos, con nuestros pelos largos, nuestras chupas de cuero... y nos echamos a reír.
De todas formas, estamos en nuestro derecho de expresarnos y patalear, ya sabemos cuál es nuestro límite, así que tampoco pasa nada.
Expresémonos, expongámonos y a la carga, Desechando la Inmunidad, que todavía nos queda mucho que dar la lata ;)
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