28 octubre 2009

Cuando no hay mucho más que decir,
una especie de escalofrío seco me recorre el cuerpo
y hace que me mezca entre maldiciones y prefacios.
Lo peor de todo
es que sé que una vez más,
hoy me he encontrado entre la espada y la pared
y me he decidido por la pared,
por cubrirme de un silencio y vacío metálico
y no me ha importado llevarme tu inocencia con mi desprecio.
Tal vez algún día,
pequeño,
logres entender el motivo de mi crueldad.

4 comentarios:

aapayés dijo...

WOW triste pero tan hermosamente escrito..

Excelente


Un abrazo
Con mis
Sañudos fraternos de siempre...

Luardid dijo...

No sé si eres cruel, Erev, pero creo que con él tu corazón no se permite serlo, otra cosa es lo que haces porque debes hacerlo. A veces no nos queda más remedio.
Un abrazo reconfortante

Tony Amesty dijo...

Ante la presión lo mas fácil es la escapada........no se cubras de silencio y grita lo que sientes.

Un abrazo

Erev dijo...

Adolfo, es triste y desgarrador.
Un abrazo.

Luardid,agradezco ese abrazo reconfortante. me lo guardo por si tú lo necesitas algún día.

Tony,
Bienvenido. Tienes razón, algo de cobardía en mí, aunque a veces la llamo coherencia.Ojalá pudiera gritar no sólo en sueños.
Un abrazo.