16 septiembre 2010




¿Por qué juegas a meterte en mí
si en el fondo sabes que tendrás que echar a correr?
No quiero seguir poniendo adjetivos a tu vida,
ni tener que controlar cada cumplido que saldría de mi boca
y acaba precipitándose y cayéndose al vacío
y haciéndose amigo de la nostalgia...
Es curioso cómo has cambiado en mí.
Tu sombra difusa ahora me chiva que todo sigue igual
y yo tengo que reírme por dentro
porque sé que no le pones final por no matar tu idealismo.
Hoy me llamaré tristeza.
Y mañana,
seguramente,
deje de ser deseo.

1 comentario:

aapayés dijo...

Que gusto pasar siempre por tu blog.. cuando en el amor no todo funciona.

Un abrazo
Saludos fraternos...

Que disfrutes de este fin de semana lo mejor..