El primer beso que me diste lo llamé "ángel" porque trajo consigo palabras, poemas, cadenas...
Con las horas y el recuerdo, me quedé allí albergada, a la sombra de unos labios que exigí siempre míos.
Con el amanecer y las dudas que da el no saber cómo encontrarte, el segundo beso se demoró y me llenó de inquietud adolescente.
Pero llegó, como el viaje de algunos pájaros que al principio parecen desorientados. Fue algo más torpe, inusual, meditado y solitario. Y tenía pinta de portavoz joven que se comenzaba a asomar a lo nuevo con miedo e ilusión en la misma medida.
El tercer beso lo mezclamos con las sábanas, aunque de madrugada se nos escapó hacia la ternura y otros labios. Para aclararnos, claro.
Después he perdido la cuenta, pero se me ocurren más lugares que sueños donde esa parte mía de tu boca ha buscado mis labios como aliados.
4 comentarios:
Madre mía. Es increíble. Hoy más que nunca tu texto es un regalo enorme para mí y mis recien estrenados 14. Felicidades me quito el sombrero.
Que bonito, pero que bonito, Erev¡¡¡¡
No hago más que leerlo una y otra vez y lo encuentro todavía más hermoso
Que gran placer leerte a esta hora, a cualquier hora o día.
Te felicito¡¡¡¡¡
Besos
Ío
Es todo ternura. Me conmovió cuando me lo leiste y, ahora, al leerlo en soledad, me sigue emocionando. Un beso
Mrs Poulain,
Muchas felicidades( ya sé que con retraso) y me alegra haberte servido de regalo, aunque inconscientemente.
Gracias por tus palabras y visitas.
Ío,
Qué sensación más estupenda...
Esto de quedarse dentro durante un tiempo.
Me alegra que te guste el poema.
Es de lo más tierno que he escrito, sin duda, pero dice muchas verdades.
Gracias.
Luardid,
Es genial que sigas siéndome fiel (incluso cuando me escapo y no me lo merezco...)
Un beso.
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