17 diciembre 2010

Me das justo en el centro.
Me dejas sin aire.
Te aseguras un billete a mis entrañas.
Te agazapas ahí,
sonriendo
y disfrutando de mi calor.
Te me expandes por la sangre.
Te haces yo por momentos.
Me invades.

No tengo escapatoria.

4 comentarios:

Mrs.Poulain dijo...

Como siempre impresionante

Ío dijo...

ufffffffff, Erev....

Y además no quieres tenerla¡¡¡

Es hermosa la sensación que tengo al leerte; me ha gustado más de lo que imaginas este poema, mucho más¡¡¡
Gracias, Erev, gracias por escribirlo
Un abrazo, besos, felices fiestas para ti y los tuyos

Ío

Desilusionista dijo...

No parece una mala enfermedad al fin y al cabo...
No te escapes y listo ;)

Erev dijo...

Mrs. Poulain,
muchas gracias por tus palabras y visitas.

Ío,
Gracias a ti por leer.
Ya sabes...Son de esos poemas que salen como suspiros...
Me alegra que te guste.

Desilusionista,
Eso es lo malo,
que me mata y me revive...
Afortunada pero complicado...

Un beso.