20 septiembre 2011


Carpe diem.
¿Recordáis?
"Haced que vuestra vida sea extraordinaria".
El profesor Keating me presentaba un mundo de ficción donde me moría por entrar.
Me lo tomé en serio, no creáis.
Aquello de extraer el meollo.
Y lo hice.
No me recuerdo tan feliz.
Desde hace tiempo y sin darme cuenta, he perdido ese reflejo, ese instante que se hace siempre, ese aprovechar todo y, al encontrarme ojos iguales, he tenido que frenar en seco.
Puta madurez.
Puta coherencia.

El caso es que ya hace mucho que no hago de mi vida algo extraordinario.
Y no encuentro ningún porqué justo.

No hay comentarios: