Luego sucedió que creía haberte tenido siempre en mi vida, como lo lógico y preciso.
¿Hacia dónde si no iban a mirar tus ojos?
Después respirar, contigo.
Pulso a pulso fui acomodándome en ti, pintando tus brazos de mi refugio, haciendo de tu cabeza un baúl donde sacar de vez en cuando mis miedos y mostrártelos.
En algún momento me ha entrado el frío.
Tal vez porque me dejaste a la intemperie en alguna que otra ocasión.
Un darme así, lo sabía, me ha dejado cara de estúpida al final.
Seca.
Absurda.
Preguntándome para qué tanto.
Tú tampoco.
6 comentarios:
Me gusto mucho,
saludos!!
Bah...todos nos quedamos mirando como estúpidos hacia el horizonte...
Precioso. Todo lo que haces está lleno de ritmo y de belleza
Luardid
"Una sucesión de gestos, al principio.", y al final la pregunta.
En medio están las respuestas, ahí donde escribes acerca de la intemperie, y en la cara de tonta.
Me alegra leerte, Erev, y que no lo hayas cerrado.
Besos
Ío
...cada vez que ejecutamos un resetado, se nos va perdiendo algo de fe por el camino.
Un besote.
Es un mal día para leer esto.
Te metiste en mi cabeza.
Salud.
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