23 octubre 2011

Habrá que tejerse una piel nueva.
(Con lo que a mí me gustan los cambios...)
Lo que pasa es que hoy
no me veo ni en los espejos.
Y mucho menos me pinto de futuro.
Y me hablan, me llegan voces.
A las que no respondo.
Elevo la vista y me fijo en el aire
que mece las copas de los árboles.
Sólo entonces sé que pasa en tiempo.
Y los días.

2 comentarios:

Darío dijo...

Cada día una piel nueva, para mirarse a los espejos...

Isabel dijo...

"no me veo ni en los espejos.." a veces me siento asi, tal cual.

Un beso!