19 diciembre 2011

Querer tenerte para siempre ya no es suficiente.
Si nuestras sonrisas juegan a esquivarse
es el momento de la rendición, compañero.

El amor debería parecerse a la marea.
En lo continuo. En el ir y en el venir.
En lo de colarse por los poros y dejarte brillitos
de sal pegados a la piel.

No debería tener este sabor a máscara usada,
malgastada y malvendida.

No.
No deberían haberse parado las olas.
Ni tú.
Ni yo.

5 comentarios:

Luardid dijo...

Espero que vuelva ese oleaje que ahora parece perdido. Y que una ola te sacuda las entrañas. Un besote

MAR dijo...

"báñate en mi ojos, y que se joda el mar..."

Anónimo dijo...

Si he llegado aqui, es por mi atracción y adicci´´on a la letras, a las palabras, a desgarrar sentimientos.

Yo enamorada del amor, le dije a alguien un dia PARA SIEMPRE, pero a veces ni eso es suficiente para alguien que araña el AMOR, suicida de sentimientos, para siempre en minúcula sería lo apropiado que saliera de mi boca, que es tan dulce como macabra jugando a lo eterno...

Ío dijo...

Quizás la marea se llevó algo, con su resca, y no lo trajo de vuelta.
¿Has mirado bien debajo de la arena?, alguna ola puede estar escondida.
O no y no merece la pena agacharse, yó que sé¡
Eso, entonces


Ío

Abraham dijo...

Movimiento, amor, deber... tener.