31 agosto 2012

No va a servirme de nada.
Y mira que he rehilado motivos.
Dentro de tantos años como miradas
podré recordar aquellos inicios de puntillas.

No va a servirme de mucho
si te sigo escribiendo a escondidas.
Sólo porque tú eres el único
capaz de entendernos.

Vamos a tener que sobornar al tiempo.
Decirle que nos traiga canas y olvidos.
( y yo que quería haber sido
la perpetua que te recordara
todas nuestras fechas importantes)

Tal vez pueda acabar imitando tu sonrisa.
Vestirme de una herencia fácil.
No creas, que lo que pensado.
Soy demasiado.
Fuego y hielo.
Sube y bajo.

Mi olvido es más fácil.

2 comentarios:

Darío dijo...

Y sobornarlo es imposible. Quizá engañarse?

Abraham dijo...

Olvidemos la utilidad.