Tengo que hacerte una acusación etílica.
Hace tiempo que anunciaste
un epílogo repleto de anuncios breves
en los que proponías
una cópula milonguera
como placebo a mis noches.
Hoy, sólo tengo el recuerdo
de una plática alcoholizada;
tú, con tu ebria sonrisa;
yo, con mi corazón borracho.
(Los dos eludiendo un pernicioso vaivén...)
Pero, tranquilo,
no importa,
puedo seguir enlutada en mi onirismo.
4 comentarios:
Hermosa acusación escrita en versos maravilloso.. poema. me lo quedo.
Un abrazo solidario
Con mis saludos fraternos
Que tengas un buen fin de semana
tú, con tu ebria sonrisa;
yo, con mi corazón borracho.
Esta parte suena genial, vengo a menudo pero soy más bien silencioso casi siempre, quería agradecerte las palabras tan generosas que me dedicas, un abrazo.
Adolfo,
Mil gracias por tu tan amables letras y por ser un incondicional.
Ya te espero siempre.
Un abrazo
Pecadocapital,
¡Qué honor!
Estás repleto de talento y muchas más cosas que muestran tus poemas, ¿cómo mis palabras no iban a ser amables?
Sigue pasándote por aquí, aunque sea en silencio.
Un abrazo.
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