29 agosto 2009

Delirum Tremens...

Tengo que hacerte una acusación etílica.
Hace tiempo que anunciaste
un epílogo repleto de anuncios breves
en los que proponías
una cópula milonguera
como placebo a mis noches.

Hoy, sólo tengo el recuerdo
de una plática alcoholizada;
tú, con tu ebria sonrisa;
yo, con mi corazón borracho.
(Los dos eludiendo un pernicioso vaivén...)

Pero, tranquilo,
no importa,
puedo seguir enlutada en mi onirismo.

4 comentarios:

aapayés dijo...

Hermosa acusación escrita en versos maravilloso.. poema. me lo quedo.


Un abrazo solidario
Con mis saludos fraternos


Que tengas un buen fin de semana

Ernesto Pérez Vallejo dijo...

tú, con tu ebria sonrisa;
yo, con mi corazón borracho.


Esta parte suena genial, vengo a menudo pero soy más bien silencioso casi siempre, quería agradecerte las palabras tan generosas que me dedicas, un abrazo.

Erev dijo...

Adolfo,
Mil gracias por tu tan amables letras y por ser un incondicional.
Ya te espero siempre.
Un abrazo

Erev dijo...

Pecadocapital,
¡Qué honor!
Estás repleto de talento y muchas más cosas que muestran tus poemas, ¿cómo mis palabras no iban a ser amables?
Sigue pasándote por aquí, aunque sea en silencio.

Un abrazo.