Aunque recule,
me esconda,
no hable
y vaya,
alguna que otra vez,
hacia atrás,
tengo la mano en las marchas.
Y si me atrevo,
soy capaz de pillar la quinta
hasta llegar a tus bordes.
Tal vez derrape
con tu indiferencia,
por eso voy aferrada al cinturón,
sin preguntarte
sin querer saber del todo,
si tú serias capaz
de estrellarte conmigo.
me esconda,
no hable
y vaya,
alguna que otra vez,
hacia atrás,
tengo la mano en las marchas.
Y si me atrevo,
soy capaz de pillar la quinta
hasta llegar a tus bordes.
Tal vez derrape
con tu indiferencia,
por eso voy aferrada al cinturón,
sin preguntarte
sin querer saber del todo,
si tú serias capaz
de estrellarte conmigo.
2 comentarios:
Que grande dios!
Corto y conciso me a encantado. Pero hazme un favor... escribe mas despacio que sino tengo que leer mucho de golpe!
Soy yo o poco a poco vas mejorando?
Tal vez seas tú porque yo la mayoría de las veces pienso que soy monotemática. No logro deshacerme de la melancolía y, a veces, de la ironía en mis poemas.
De cualquier manera, puedes seguir dedicándome tan amables palabras. Porque ya las espero.
Un beso.
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