Desde ayer te retrato de otra manera.
Joder,
lo que me alegra haberme liberado
de tus ojos azules.
He comprobado
-no sin cierta tristeza-
que ya no necesito mirate,
buscarte y encontrarte entre rutina
para hacer mi día más especial.
Ya no hay Marte que valga,
ni Campanilla que te adore.
Y sé que alguna noche
me escurriré hacia tu recuerdo
y soñaré que me miras
como hace dos años,
cuando hiciste una promesa
que me hizo volar y y temblar.
Cubriré estos dos años de nadas y despedidas
porque sé que contigo sólo existen dos caminos.
Lo que pasa es que
si me voy a Nunca Jamás
acabaré por perderme
y no sé si hasta allí llegan los delfines.
4 comentarios:
Que poema mas bello.. los delfines llegarán hasta su destino..
Precisos versos..
Un abrazo
Saludos fraternos
Que tengas un buen fin de semana.
Llega asta nunca jamas, después del reloj a la derecha, por si acaso te habías olvidado.
No se si hay delfines pero a Garfio le ataco un cocodrilo, porque no habrá delfines?
Y si, creo que somos simples, pero nos gusta complicarnos...
Mi Pequeño Peter,
Porque los delfines son listos, inteligentes y sólo navegan por lugares en los que se sienten seguros. Y a mí Nunca Jamás me embriaga demasiado.
Adolfo,
gracias por tu lealtad y amabilidad.
Un abrazo.
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