20 septiembre 2009

Hay días que mezclo pasión, con tu alma e ironía
y no consigo que resulte nada legible
y mucho menos amable.
Así que rechazo toda lucha imposible
para hacerme calendarios de miradas,
llenarme de abriles de burbujas
o sortilegios que hagan desaparecer el invierno.

Lo que ocurre casi siempre,
debo reconocerlo,
es que no acierto nunca con tus labios
porque los sometes a sorteos
y yo me canso y me rindo y hasta me río
porque ya tengo treinta años
y otras cosas me hacen cerrar los ojos.

De todas formas
bien sabes que admito guiños.

4 comentarios:

aapayés dijo...

Que lindo. yo también admito guiños..

Un gusto acariciar mi alma con tus versos...

Un abrazo
Saludos fraternos

Que tengas una de semana formidable.

Erev dijo...

Ay, Adolfo, hay días en los estaría haciendo guiños constantemente, despecito, con ciudado y casi a escondidas, de hecho, creo que los hago sin darme cuenta. Después, sonrío para mí, muevo la cabeza y recoloco mis pies de nuevo en la tierra.
Lástima,no?

Un abrazo.

Ernesto Pérez Vallejo dijo...

Es lo malo de los sorteos que nunca toca y cuando lo hace es miseria, un abrazo, bueno mejor un guiño espero que lo aceptes.

Luardid dijo...

Vamos a permitirnos algún que otro guiño ¿no? Sin que nadie se entere
Nos guardamos el secreto ;)