23 julio 2010


Sería capaz de parar el tiempo
-cerrando los ojos y todo,
como el de Héroes-.
Podría endeudar mi alma
para siempre
y coserla a tu cadera desnuda.
Me desharía fácilmente
de mis dudas mientras lloro
y te enumeraría las razones
que me unen inexplicablemente
a tu sombra.
Podría descubrirte mil hechizos
de los que preparo cada noche loca
y concederte privilegios o maldiciones
que te ayuden a salvarme.
Me sería relativamente fácil
darle a tus promesas
un aire eterno y subterráneo.
Me atrevería a acariciar tu libertad,
besar tu ansia y tus alas,
llamarte de mil maneras y media,
olvidarme de mares para subir al aire
y mantenerme durante el tiempo justo
que nos duran los deseos nuevos.
Podría equivocarte,
perderte,
hacer que arriesgues por algo efímero
y pasajero.
Sería posible que echase a perder
todo lirismo
con un beso de más
o arrugando tanto tu alma
como tus sábanas.
Podría quedarme sin aire que regalarte,
estar de paso,
cambiar la intensidad,
e incluso,
de dirección.

2 comentarios:

Ernesto Pérez Vallejo dijo...

Te has apoderado de un ritmo poetico que casi se puede llegar a bailar, parece una mujer con tacones que se aproxima.

Me gusta y mucho.

Abrazos.

Erev dijo...

¿De veras?
Tal vez sea lo más sexy que he logrado nunca...
Gracias.
Me dejas sin palabras.