01 mayo 2011




Tengo una yo
que me susurra al oído

que no soy justa contigo.
Lo que pasa es que en este juego
de destruirnos antes de hacernos
se me olvidan las reglas

debajo de la almohada.
Me cuesta deshacer

la cama con tu ausencia
y los hilos de los derechos

me transparean
y se burlan de mi cara

de romántica puta.
Te vas a cansar de mí

y mis venidas.

4 comentarios:

aapayés dijo...

Es un placer haber encontrado tus letras..

Un abrazo
Con mis saludos fraternos de siempre...

Ío dijo...

Nunca me había dado por pensar en ese yo, en femenino, y tratarle así ha sido un descubrimiento.
Me gusta el poema, y la forma que le has dado, sin tener en cuenta donde pones el punto para seguir con el que llega; desparejar (espero me entiendas)

¿Y si te cansas tú primero?
Besos, Erev

Ío

Erev dijo...

Adolfo,
Muchas gracias.
Ya sabes que para mí también ha sido siempre un placer haberte conocido (en letras, tú me entiendes)

Erev dijo...

Ío,
Yo parezco estar formada por varios "yoes" femeninos. Ahora, eso sí, cada vez los voy conociendo mejor, que ya es bastante.
La forma debía mostrar un ritmo inacabado y una vuelta, aunque a veces no quiera.

¿Sabes lo que creo?
Que quienes respirarmos versos no nos cansamos de estas cosas.
Al menos yo no podría.
Pues claro que me compensa.
Un beso.