05 agosto 2011

No puedo evitar a esa otra que habita mi alma.
La que destroza burbujas y estropea luces.
No hay un cuento que acabe bien con ella
ni pueriles sonrisas que borren párpados ensombrecidos.

No se va.
No se aleja.
No hay una cuerda suficientemente fuerte
para ahogar sus ansias destructivas.
No encuentro mordazas ni mazas
que dejen su boca como un caleidoscopio.

Pero ésa, la amarga, la insatisfecha,
la hiriente y temerosa,
la loca del sí y el no,
también te ama.

7 comentarios:

nadie dijo...

cuánta locura y cuánta autenticidad

Abraham dijo...

Bruja.

MAR dijo...

ni empieza ni termina... perfecta

Erev dijo...

Santi,
Y, sobre todo, sangre.
Gracias por tu visita.
Te debo unas cuantas.
:)

Erev dijo...

Abraham,
No creas, que ya he querido llevarme a mí misma a una pira, pero sólo para acabar con la otra.
Besos.

Erev dijo...

Mar,
Pues supongo que es así porque es inevitable.
Gracias por tu visita, Mar.
Besos.

Isabel dijo...

Me senti bastante identificada... muy lindo!


Besos :)