13 febrero 2012

Pérdida

Asustar al corazón equivale a no encontrarse a uno mismo.
No es perdición. Ni siquiera llega a ser alienación.
Debería inventar una palabra huérfana
que pudiera servir como herramienta perfecta
para sentirme yo y ahora.
Ansiosa por encontrar un puente directo y levadizo a mí misma
tengo que cargar mi espalda con injusticias marcadas.
Tengo una piel primera llena de palabras
de un lenguaje que sólo hablamos los dos.
Si me desvisto de ella no encuentro frío, sino tú.
Aunque a veces lo odie y a ti también.
A estas alturas ya no hay noche que valga ni canción oportuna.
Me planto, absurda y seca.
Y lo único que se me ocurre preguntarte es
a qué me agarro yo.

2 comentarios:

Ío dijo...

Ay, Erev, no sé qué decirte; ese "absurda y seca" me llega no sé donde; "a qué me agarro yo", a ti misma, si puedes.
Abrazos, besos

Ío

Darío dijo...

Es como el tiempo en que sólo empezamos a perder...