14 agosto 2010

Child in time...

Si me dejo acunar esta noche por las sombras,
soy capaz de no difuminar tu silueta.
¿Recuerdas cuando te dije,
hace ya unos cuantos años,
que había una parte de tu cuerpo que siempre sería mía?
Pues esta noche estoy perdida en esa parte.
Me confundo, me disfrazo, me hago arruga
para colgarme allí y observarte sin mí.
Y te veo, lejano, sonriente y en parte mío.
Me cuesta imaginarme sin tu abrazo nocturno
y tu mirada afable que acepta,
grandiosa y elocuente,
mi tortuoso interior.
Ya, ya sé que ambos necesitamos necesitarnos
pero esto de tenerte en una línea imaginaria del horizonte
me tiene el alma un poco alocada
y me tropiezo con palabras,
con gestos,
con recuerdos y costumbres.

4 comentarios:

aapayés dijo...

Que lindo lo has escrito.. nostalgia llena de ternura..



Siempre es bello leerte..



Un abrazo
Saludos fraternos..

Ernesto Pérez Vallejo dijo...

Y yo me quedo con las ganas de saber que parte es aquella que te pertenece pero me gusta pensar que es su boca.

Un abrazo....Erev?

Erev dijo...

Adolfo, muchas gracias por tus palabras...y tus visitas, claro.
No sabés cómo me alientan...

Erev dijo...

Pecado,
Cómo se nota que ambos miramos a través de los ojos de la poesía...
Muchas gracias por tus estimulantes visitas...
Un beso-guiño...,hoy.