Sigo siendo la misma. Con mis errores y decisiones. Con mis pasos y no. La misma que desechaba la inmunidad.
28 agosto 2010
Puto paraíso...
Juega demasiado
-aunque ni siquiera se da cuenta-
Es como un enano que aún no asume su naturaleza.
Y a mí todavía me asustan sus carcajadas.
Un día estoy en el infierno,
al siguiente,
me engancha de los pelos y me saca de golpe
y me promete momentos
que sacarían los colores a la mismísima Eva.
Y yo,
que ya me he comprado el traje de la prudencia,
le observo, taimada, equivocarse.
Y no le digo nada.
Porque fue él el que decidió
no estar más a mi lado.
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2 comentarios:
Que delicia acercarme a tu blog.. y leer estas hermosas letras..
Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos... de siempre..
Que la semana sea de las mejores, son mis mejores deseos..
A veces no es tan malo quitarse un rato la prudencia y volar, abrazos y guiños.
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