28 agosto 2010

Puto paraíso...


Juega demasiado
-aunque ni siquiera se da cuenta-
Es como un enano que aún no asume su naturaleza.
Y a mí todavía me asustan sus carcajadas.
Un día estoy en el infierno,
al siguiente,
me engancha de los pelos y me saca de golpe
y me promete momentos
que sacarían los colores a la mismísima Eva.
Y yo,
que ya me he comprado el traje de la prudencia,
le observo, taimada, equivocarse.
Y no le digo nada.
Porque fue él el que decidió
no estar más a mi lado.

2 comentarios:

aapayés dijo...

Que delicia acercarme a tu blog.. y leer estas hermosas letras..


Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos... de siempre..


Que la semana sea de las mejores, son mis mejores deseos..

Ernesto Pérez Vallejo dijo...

A veces no es tan malo quitarse un rato la prudencia y volar, abrazos y guiños.