Nos miramos. Entre uno y otro nos escondemos de los países lejanos que se nos cruzan en los mapas. Cuando me miras hay un eco de hace años que me alcanza con sonidos conocidos, que se me pegan a la lengua a las pestañas. Y me cuelgo allí, para saborearte. Cuando se acerca la noche nos desvestimos de sueños y hacemos tratos para seguir uno en el otro. Tu cabecita no se resiste a haberme encontrado y te inventas notas para colocarnos a placer. Deudores de besos, nos inventamos otro día y nos volvemos pletóricos y nos dejamos inundar de olor a hierba recién cortada. Y nos desnudamos con la prisa del ansioso que perdió su mejor oportunidad. Si me sorteas una caricia, me hago adivinanza. Aunque cada día soy más tú.
2 comentarios:
No sé qué decir, Erev; he encontrado muchas cosas, entre ellas hay una especie de celosía.
Creo ver que has recuperado algún amor de antaño, o que siendo nuevo te recuerda a otro.
Pasa el tiempo y uno tiende a parecerse al que tiene siempre al lado, y no sé si está bien o no.
Me ha encantado leerte hoy, precioso, y además me ha hecho pensar un buen rato :)
Besos, y gracias, Erev
Ío
no sabes lo identificada que hoy, me siento con esto,lo has descrito a la perfección.
de verdad, geniaaal!
beso!
Publicar un comentario