Perece mentira que no me canse
de tropezar una y otra vez
con el mismo sueño.
Resulta hasta insultante
que me monte una despedida falsa
entre los dos
que sea capaz de enmascarar tu cobardía.
Tu no venida de hoy
me recoloca en mi paso, me humilla
y me entristece
(Debes entender
que mis ojos esparasen un "qué tal"
o "me tenías preocupado")
Es increíble que imagine
que tus años nos superan,
que se hacen fuertes y valientes,
que cruzan toda esa distancia de locos
para encontrarnos.
Si hoy hubieras venido,
te habría respondido con el alma.
Habría liberado mis pupilas
y habría reconocido
que te echo de menos.
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